La protesta de los productores de granos autoconvocados condicionó, además de la crisis política, los metros finales de la gestión provincial de José Alperovich. Así, el mandatario respondió ayer a la exigencia de los agricultores y se reunió con ellos en la Casa de Gobierno para intentar destrabar el conflicto. “No tengo ningún problema en recibirlos como los he recibido; no tengo ni horarios, ni días; yo soy un empleado de la provincia de Tucumán y tengo todo el horario y todo el día para poder recibirlos”, había dicho más temprano.

En el segundo día del “tractorazo” en la plaza Independencia, los ruralistas recibieron algunas iniciativas del titular del Poder Ejecutivo (PE) como respuesta a los reclamos por la presión fiscal y los aumentos de los costos de producción, entre otros problemas, que vienen afectando las campañas de los cultivos.

“El gobernador se puso al frente para responder a nuestros pedidos. Se comprometió a evaluar medidas respecto de los impuestos provinciales (...) Otros pedidos que realizamos fueron el acceso a los servicios del Banco Nación y la devolución en concepto del IVA. Es que nuestras carpetas no califican para los créditos por ser sojeros, hace ya dos años. Ante ello, se comprometió a gestionar esa situación a nivel nacional”, dijo Rafael Sánchez, uno de los referentes de los autoconvocados.

El lunes pasado, el gobernador de Sergio Urribarri adelantó a las entidades rurales de Entre Ríos que se ofrecerán préstamos con fondos nacionales de hasta $ 1 millón para productores sojeros y de $ 1,5 millón, consignó la agencia DyN. Esta medida fue expuesta en la mesa de diálogo entre los representantes del campo y Alperovich, y será uno de los puntos que intentará cerrar el Gobierno tucumano ante la Nación. “Hay voluntad del Gobierno de resolver las demandas respecto de los impuestos provinciales. Vamos a seguir protestando, a la espera de la resolución de las propuestas”, remarcó Gonzalo Blasco, al salir de la oficina de Alperovich.

Los productores pretenden la eliminación de esas “doble” y “triple imposición” de los Ingresos Brutos (1,8%). Con base en este régimen, los agricultores tributan hasta tres veces por operaciones de un mismo stock comercializado, según explicaron. Además, insistieron con el reintegro de manera rápida de ese gravamen cuando haya saldo a favor del contribuyente y la suspensión de los embargos por parte de la Dirección General de Rentas (DGR).

Los ruralistas resolvieron luego mantener la protesta en la plaza, por lo menos hasta el viernes. Mañana, un equipo de agricultores, entre ellos, referentes de la Sociedad Rural y el ministro de Economía, Jorge Jiménez, intentarán avanzar sobre los planteos tributarios del sistema tucumano.

El Gobierno impulsó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) confirmando la emergencia agropecuaria para las producciones de caña de azúcar, soja, maíz y poroto. La medida estableció el diferimiento hasta el 31 de marzo de 2016 del pago del Impuesto Inmobiliario de 2015, con vencimientos que se registran entre agosto y diciembre, y la suspensión de las ejecuciones de la DGR.

Los productores de granos y los cañeros de más de 100 hectáreas quedaron excluidos de la “alícuota cero” de Ingresos Brutos, beneficio dirigido a los productores de caña de hasta 100 hectáreas. Ayer, en medio de la reunión oficial, resurgió la idea de disponer un precio de referencia del azúcar para la industria local, para paliar la crisis de ese sector.